Quizás no sea tan miserable por estar debajo de los demás.
El pasto, lo está.
Las flores, lo están.
Quizás yo pueda ser como ellas, una pequeña flor aplastada y destruida, por las largas caminatas de una pareja enamorada, quizás yo pueda absorber un poco de su felicidad, quizás yo pueda echar raíces debajo de todos los demás.






















